Ablación con catéter en niños: qué esperar antes, durante y después
Por Dr. Ovidio Cortazar — Electrofisiólogo Cardíaco Pediátrico | CDMX
El cardiólogo acaba de decirte que tu hijo necesita ablación con catéter.
Saliste del consultorio con un papel en la mano y mil preguntas en la cabeza. ¿Es peligroso? ¿Le van a operar el corazón? ¿Cuánto tiempo de recuperación? ¿Va a poder regresar a jugar futbol?
Este artículo existe para responder esas preguntas. Sin rodeos.
¿Qué es la ablación con catéter?
La ablación con catéter es un procedimiento mínimamente invasivo que elimina de raíz la zona del corazón que genera la arritmia.
No es cirugía abierta. No se abre el pecho. No hay suturas.
A través de pequeños accesos en las venas de la ingle (femorales), se introducen catéteres —tubos delgados y flexibles— que navegan hasta el corazón. Una vez ahí, se mapea el sistema eléctrico en 3D para identificar exactamente el circuito anormal. Luego, se aplica energía de radiofrecuencia o crioablación en ese punto específico para destruir el tejido responsable.
Resultado: el circuito desaparece. La arritmia, también.
¿Para qué arritmias se usa?
La ablación es el tratamiento definitivo para:
Síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW) — vía accesoria que provoca taquicardia
Taquicardia por reentrada nodal (TRNAV) — la arritmia supraventricular más común
Taquicardia auricular focal
Flutter auricular
Taquicardia ventricular idiopática
Otras taquicardias supraventriculares (TSV)
Tasa de éxito en manos expertas: 95 a 98%.
Antes del procedimiento
Consulta previa: El electrofisiólogo revisa el historial clínico, estudios previos (ECG, Holter, ecocardiograma) y define el mapa de la estrategia. Es el momento de preguntar todo.
Ayuno: Generalmente 6-8 horas antes del procedimiento. El equipo médico te dará instrucciones específicas según la edad y peso de tu hijo.
Anestesia: En niños, el procedimiento se realiza bajo anestesia general. Tu hijo no sentirá nada y no tendrá ningún recuerdo del procedimiento. Esto es diferente a los adultos, donde a veces se usa solo sedación.
¿Debo suspender medicamentos? Si tu hijo toma antiarrítmicos, el electrofisiólogo indicará si deben suspenderse días antes para que la arritmia sea inducible durante el estudio.
Durante el procedimiento
El procedimiento dura entre 2 y 4 horas, dependiendo del tipo y complejidad de la arritmia.
Los pasos generales son:
Tu hijo entra a la sala de electrofisiología bajo anestesia
Se colocan catéteres a través de accesos en la ingle (sin cortes, por punción)
Se realiza un mapa eléctrico 3D del corazón con sistemas como CARTO o Ensite X
Se induce la arritmia de forma controlada para identificar el circuito exacto
Se aplica energía en el punto objetivo para eliminar el tejido anormal
Se verifica que la arritmia ya no sea inducible
Se retiran los catéteres y se aplica compresión en los sitios de acceso
En nuestra práctica, esto se hace con Cero Fluoroscopía: sin rayos X en ningún momento del procedimiento.
Después del procedimiento: las primeras horas
Tu hijo sale a recuperación y generalmente pasa 1 noche en el hospital.
Las primeras horas son de reposo absoluto, especialmente para evitar sangrado en los sitios de punción de la ingle. El equipo de enfermería monitoreará el ritmo cardíaco de forma continua.
Es normal que haya:
Pequeños moretones en la ingle
Leve sensación de presión o molestia en el pecho (temporal)
Fatiga el día del procedimiento
No es normal (y debes avisar de inmediato):
Sangrado activo en los sitios de punción
Fiebre mayor a 38°C en las primeras 24h
Palpitaciones intensas o ritmo irregular
Recuperación en casa
La recuperación es notablemente rápida comparada con lo que los papás imaginan.
Días 1-3: Reposo relativo en casa, sin actividad física intensa Días 4-7: Retorno a actividades cotidianas normales (escuela, caminar) Semanas 2-4: Retorno progresivo al deporte, según indicación médica
La mayoría de los niños regresan a actividades normales en menos de una semana.
¿Cuál es la tasa de éxito?
Para las arritmias más comunes en niños, la ablación tiene:
WPW: 95-98% de éxito en primer procedimiento
TRNAV: 96-98%
TSV en general: 90-97%
En menos del 5% de los casos puede requerirse un segundo procedimiento si la arritmia recurre. Esto no indica fracaso — algunos circuitos son pequeños o están en ubicaciones anatómicamente desafiantes.
Preguntas frecuentes
¿La ablación duele? No. Se realiza bajo anestesia general en niños. No hay dolor durante el procedimiento.
¿Mi hijo podrá hacer deporte después? En la mayoría de los casos, sí — y sin restricciones. El objetivo es precisamente que tu hijo pueda vivir sin limitaciones.
¿Qué pasa si no se trata la arritmia? Depende del tipo. Algunas arritmias como el WPW tienen riesgo de muerte súbita si no se tratan. Otras son menos urgentes pero deterioran la calidad de vida. El electrofisiólogo evaluará el riesgo específico del caso de tu hijo.
¿Hay alternativa a la ablación? Sí: medicamentos antiarrítmicos. Pero controlan, no curan. La ablación es la única opción con potencial curativo.
El siguiente paso
Si tu hijo tiene diagnóstico de arritmia y están valorando la ablación, el siguiente paso es una segunda opinión o consulta con un electrofisiólogo pediátrico especializado.
Una consulta no te compromete a nada. Pero te da claridad.
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Dr. Ovidio Cortazar Electrofisiólogo Cardíaco Pediátrico
Casa KINDOC · KINDOC Universidad · KINDOC Satélite · Miembro de la Heart Rhythm Society (HRS)
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